miércoles, 20 de octubre de 2010

Conversaciones en el autobús

El otro día, (muy ambigüa, aunque socorrida esta expresión que puede referirse a "la semana pasada" o a "hace un año") volvía desde las cercanías de los juzgados de comprar un manual de Derecho Romano. Realizaba mi trayecto en autobús y me encontraba de pie justo enfrente de la puerta central, de modo que a mi derecha tenía una fila de asientos. La primera pareja de ellos estaba ocupada por dos hombres que rebasaban la cincuentena. Ambos comentaban la difícil situación político-económica por la que estamos atravesando en un tono bastante sombrío. Yo, mientras tanto, que no sé dar un paso en la soledad de las calles sin acompañarme de mi mp3 escuchaba esa maravillosa canción de Supertramp: Fool´s Overture, cuya suave cadencia al piano me permitía oír con claridad la conversación. Estaba de acuerdo, en parte, con ellos, había mucho paro y las nuevas generaciones no encontraban su sitio en el mercado laboral... sin embargo, puesto que este prodigio musical está aderezado con múltiples efectos sonoros (campanas, el rumor de una manifestación popular, etc) pude escuchar un fragmento del famoso discurso de W.Churchill: "We shall never surrender" es decir, nunca nos rendiremos. Esta frase me dio la respuesta, nuestra generación no debe rendirse ante estas nuevas vicisitudes. Sin embargo, la frivolidad hizo acto de presencia al acceder al autobús un par de chicas que debían contar más o menos mi edad y que venían discutiendo sobre si tal chico que era tan guapo las había aceptado o no como amigas en tal red social, todo esto trufado por numerosas carcajadas nerviosas y carentes de sentido. Comprendo (y no sería sensato por mi parte no reconocerlo) que cada franja de edad posee sus preocupaciones propias, pero algunas de ellas deberían tener fecha de caducidad, y dejar paso a problemas inherentes a la madurez. El problema estriba en que, a mi juicio, la juventud mantiene su actitud a lo largo de mucho tiempo, sin saber asumir otras. Claro que, por otra parte, me habría sorprendido aún más (y para peor) que las conversaciones se hubiesen intercambiado...

2 comentarios:

Virginia dijo...

no te preocupes Maria, es normal... si te digo la verdad yo hablo aún mucho de chicos, pero también hablo de otras cosas. La verdad, que mis temas interesantes, conociendome, ya muchas veces, la mayoría, los dejo para mí misma o para los días que necesito, para algunos días en los que encuentro el momento y la persona con quien compartirlos. Personas "haylas" pero momentos... no tantos ^^

Helienne dijo...

Sí, supongo que tienes razón. El caso es que cuando yo vivo estas experiencias siempre me digo que merecen la penas ser compartidas. Otros pueden pensar que son nimiedades, pero yo las considero dignas de aparecer aquí, porque creo que a alguien pueden servirle para reflexionar o para cualquier otra cosa...
Gracias por comentar!^^